

Con tal fin nos sumerge en una cosmogonía de la modernidad que exige lectores activos, no hipócritas, abriendo una extensa red cohesionada de repeticiones semánticas (isotopías), sintácticas (paralelismos, estribillos, anáforas) y léxicas.

cada pareja de poemas aborda un tema con dos caras disímiles, tesis y antítesis, tituladas, por ejemplo, “Intenta explicarme esta nada” y “No intento explicarte esta nada”.

El poder cuestionado reacciona y silencia al animal que tiene la palabra, zoom logos aristotélico.

Castro destruye los cimientos de la historia establecida construyendo un nuevo sujeto frente al objeto deshumanizado del progreso material.

La globalización, la inclusión de otras lenguas en el canon exige una suerte de visión, la introyección de otro espacio, espiritualidad que acrece conforme creamos conciencia del propio decir.

Poesía más allá de los dualismos antitéticos verso / prosa, ilustración / romanticismo, clasicismo / modernidad… Arte sin límites, de ahí la fusión constante con la música y la pintura en numerosas composiciones.

El poeta no habla de “máscaras, ni artificios”, “hablo del dolor, la verdad del dolor, el ahogo de la pérdida”, “del “temblor desconsolado” o de esa “bestia que habitaba bajo su cama”.

La novedad del texto que nos ocupa es la delimitación temporal, esos últimos 24 años que han dado una nómina de poetas tan heterogénea como valiosa.