

El amor volvió a encontrar el signo de la veracidad y Morales Lomas le concedió a Martin Heidegger la oportunidad de justificarse, de contarle a quien quisiera oírle, y no solo al tribunal que le juzgó por colaboración con el nazismo, que él fue el único rector alemán de universidad

El Morabet construye un espacio narrativo de significada tensión poética, transitado por la salmodia hipnótica de hondo compás verbal, donde la conversación íntima con la hija, aún no nacida, se convierte en un abisal atlas de sentimientos y recuerdos que la madre pretende legar, puros e hialinos, a su niña,

Leer El relámpago sobre el jazmín me ha hecho sentir ternura por la fragilidad de todo ser viviente, asombro por el misterio de la existencia, que no es sino un aprendizaje, una oportunidad para entender que no somos sino partículas de un todo, estrechamente conectadas y dependientes, polvo de estrellas.

Este libro es un imán que nos arrastra a conocer estos pueblos ocultos, cuyos nombres ya desprenden vapores del inframundo: Soportujar, Pitres, Pórtugos, Ugíjar, Torvizcón, Jorairatar, Carataunas…, impregnarnos de esos ambientes rurales, de esos objetos sometidos a la intemperie como paredes agrietadas y desconchadas, puertas carcomidas y bisagras oxidadas.

Leer esta novela es participar de ese vuelo, aceptar el vértigo y la promesa. Es mirar desde arriba las ruinas del mundo, pero no con resignación, sino con el impulso firme de quien aún cree —como los niños del valle perdido— que es posible imaginar otro destino.

Aurora asegura que se ha tenido en cuenta una buena muestra de la literatura castellana editada en los años que van desde 2011 al 2023; aunque aplicando en su análisis la perspectiva feminista, también se ha tenido en cuenta la literatura y la gestión cultural internacional en castellano.

La importancia de esta novela, fuera de su vertiente crítica ecologista, está en la singularidad con la que el autor ha estructurado su obra, atendiendo a la naturaleza evocadora de las flores y su campo semántico.

Alcanzada la madurez creativa, Sergio Barce toma asiento en alguna de las sillas vacías del Café Central de Larache, escucha las bromas de Sibari, de Akalay o su padre Antonio, y sonríe satisfecho. Saborea un té con flores de azahar, mientras suena de fondo, diferente, angelical, el “color vibrante de

Es en ese nuevo marco referencial donde se incardina la obra de casi todos los jóvenes y más recientes autores de la literatura hispanomagrebí: Sahida Hamido, Said El Kadaoui, Laila Karrouch, Najat El Hachmi, Farid Othman Bentria Ramos, Lamiae El Amrani, Youssef El Maimouni, Mohamed El Morabet, Mehdi Mesmouidi, Munir

“Al Sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos” no es una novela ni un libro de relatos; ni siquiera es un libro de viajes. Es un texto original, curioso, insólito y extraordinariamente singular. Quizás un inclasificable o tal vez un texto enmarcado en lo que podríamos denominar

Con Piticoy, la revolución del nauhal, viviremos numerosas experiencias de muy variada naturaleza a un infatigable ritmo que recorre, con un pespunte de perfectísimo zigzag, historia y actualidad; magia y realidad; espiritualidad y materialismo; honda humanidad y extrema crueldad en un prodigioso cruce de tiempos, seres y lugares con varios

El planteamiento es directo: El revivido protagonista cuenta ahora una parte importante de lo que fueron sus “verdaderas aventuras y desventuras de las que di cumplida noticia en aquellos ajados papeles que me arrebatara la implacable mano de la imprevisión, la mezquindad y el olvido”. Existe por tanto un libro