A PUERTA CERRADA

Y eso convierte la vida cotidiana en el infierno de la lucha entre el yo íntimo (el ser) y el yo social (el aparentar ser).

EL LATIDO SIEMPRE JOVEN

Es este libro un puente que traza la autora con ese futuro— expectante— que decíamos y con el pasado, que vamos abandonando entre nostalgia, alegría y tristeza a un mismo tiempo

UN ASOMBROSO INVIERNO

deja entrever en sus versos esa condición asombrada sin la cual no puede tener lugar un análisis de la verdadera profundidad de la existencia, “por debajo del nivel freático”, en palabras del propio Margarit.

LA AVENTURA DEL DESCUBRIMIENTO

Así, el amarillo nos llevará hasta el “trigo maduro”, el calor de la época estival y a ese “queso gigante” que llamamos sol.

CUANDO LA VIDA SE HACE POESÍA

Nadie mejor que un abuelo para dar la respuesta oportuna a las preguntas inquietas de un niño, esas que se proyectan una detrás de otra con los ojos bien abiertos y los oídos atentos.

HISTORIA DE UN ALMA

Y pienso que se equivocaba de plano, él o el mundo de los críticos, porque consecutivamente obtendría con ella el XXVII Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma y el XXIV Premio Andalucía de la Crítica en la modalidad de poesía. ¡Qué duda cabe! El mundo está cambiando.

LA CANCIÓN DEL SENDERO

se escuchan los ecos de Calderón (“Oh, inhóspito de mí”), Bécquer (“¡Qué solos y qué tristes y qué amargos los mortales!”), Rubén Darío (“¡Ay, cuánta juventud!”), Antonio Machado (“Todo es pasar, pasar”).

UN PODEROSO DIARIO LÍRICO

Gálvez siente predilección por los poemas breves y los versos cortos, como si pretendiera aunar en un flash íntimo la emoción y el pensamiento.

CLAROSCURO

En Claroscuro se recogen algunos de estos poemas, que no pertenecen a libro alguno y que probablemente Pablo tenía la intención de publicar en un volumen único, aunque nunca dejó nada escrito sobre su destino, cuando ya la visión lo había literalmente abandonado.

EL REALISMO MEDITATIVO DE JOSÉ INFANTE

José Infante ha elevado una colosal elegía del recuerdo, crónica más connotativa que notarial, con la que invocar el milagro de la eternidad presente, de la totalidad, desde la fragilidad de lo que conocemos, de lo vivido, de lo experimentado: “Mi voz interior dice, es difícil abdicar / de la belleza, renunciar para siempre / a la hermosura”.