LOS VERSOS DEL MANANTIAL

La edición que ha preparado García-Teresa insiste en aquellos textos en los que la enunciación del conflicto político, económico, social y ecológico por parte de un sujeto inmerso y afectado por ellos son la clave.

Jorge Riechmann, El empeño del manantial. Antología poética. Edición de Alberto García-Teresa. Lastura, 2022

Reseña de José María García Linares

Conviene recordar que toda literatura, y, en concreto, toda poesía, es política. Cada vez que nos preguntamos sobre las relaciones entre la literatura y la política en las condiciones actuales de existencia estamos planteando si el discurso literario, como la propia política, puede hacer algo diferente a acatar o reflejar el sistema hegemónico. La respuesta es, evidentemente, que sí. Como sostiene Alberto García-Teresa en esta antología titulada El empeño del manantial y editada por la editorial Lastura, aunque el arte y la poesía no van a cambiar por sí solos el mundo, sí tienen la capacidad de transformar a las personas, que son quienes tienen la capacidad, la fuerza y la potencia para lograrlo.

 Pero, además, toda poesía es política ya que incluye una serie de asunciones sobre la organización y las prioridades de la vida, incorporando toda una red de vidas que la atraviesan, del mismo modo que la poesía atraviesa la vida.

            No descubrimos nada si, a estas alturas, defendemos aquí que la poesía de Jorge Riechmann comparte esta lógica desde lo más profundo. Es la suya una poesía disidente, es decir, una poesía que contesta, que actúa como parte del mundo y no solamente como espejo del mismo. Para el poeta un poema no interesa en tanto representación discursiva de la subjetividad del autor, sino como conjetura del mundo, por eso el poeta tiene que hablar desde la vida, no de su vida. Decir la verdad. Denunciar la mentira: “No tengo hijos y / mi salario no depende de negar la realidad // así que me puedo permitir no mentirme / y no engañarnos”. Ser siempre consciente de que, como dice la poeta María Ángeles Maeso, un poema es responsable tanto de lo que dice como de lo que calla: “Decir / las verdades que el poder no dice”.

            La edición que ha preparado García-Teresa insiste en aquellos textos en los que la enunciación del conflicto político, económico, social y ecológico por parte de un sujeto inmerso y afectado por ellos son la clave. No se trata, además, de recoger las manifestaciones ni los efectos de estos conflictos, sino de acercarse a sus motivaciones, a lo que los origina y mantiene, puesto que la construcción social del capitalismo y las estructuras de dominación son productos humanos, no realidades naturales. Por eso la lectura de los poemas ofrecen márgenes de intervención, formas de acción colectiva e individual que pueden posibilitar otras formas de vivir y de relacionarnos: “La ética que necesitamos: imposible / La política que necesitamos: imposible / La economía que necesitamos: imposible // De manera que ¡manos a la obra!”.