

El maltrato infantil ha sido ampliamente tematizado en la literatura moderna y analizado desde perspectivas neuropsicológicas, biográficas y sociológicas con el fin de examinar las secuelas que deja la figura del padre agresivo y abusivo en el desarrollo del niño y su posible incidencia en la creación artística. Sin embargo, su estatuto semiótico como sistema de significación dentro del texto literario permanece insuficientemente teorizado.

La literatura marroquí en lengua española. Otras cartografías críticas es, en una palabra, otra aportación plural al discurso crítico actual existente sobre la nueva literatura hispánica magrebí escrita tanto en Marruecos como en la diáspora, una promoción de su canon en ciernes y también una significativa contribución colectiva y transnacional a luchar contra su marginalidad e inexistencia conceptual en el actual paisaje de las letras hispánicas.

Este estudio pretende interpretar dos aspectos claves no tratados del cuento cortazariano, a saber el juego erótico como neurosis y la pulsión de muerte, correlativos a los principios de placer y de realidad definidos por S. Freud.

Agatha Christie es universalmente conocida como la reina de crímenes de misterio, categoría que define manifiestamente a la novela policiaca clásica inglesa en oposición a la
novela detectivesca estadounidense donde prevalece el suspense sobre el enigma que, junto a la violencia y el erotismo, caracteriza a la novela negra. En este estudio, sin embargo, se intenta demostrar que ambas categorías antitéticas, el misterio y el suspense, son presentes e inseparables en la obra de la autora.

Se parte de la premisa de que el texto de Poe puede leerse como una extensa écfrasis dotada de varias modalidades, es decir, la mimesis y la diégesis son marcadas por múltiples descripciones de tipo pictórico.

El texto narrativo consiste en contar historias, es decir, una serie de eventos ficticios vinculados entre sí y centrados en uno o más personajes. Estas historias son el fruto de una invención en la que la forma lingüística es más importante que los hechos relatados porque sin ella estos no existirían.

De Nador a Nueva York es una novela que, siendo genéricamente epistolar, intensamente íntima y fuertemente poética, cuenta en voz femenina una historia amorosa individual dramática, pero vitalmente transgresora y universal, recordando la historia colectiva hispano-marroquí en perspectiva anticolonial y filorifeña, y recuperando una memoria local todavía desconocida.

El amor volvió a encontrar el signo de la veracidad y Morales Lomas le concedió a Martin Heidegger la oportunidad de justificarse, de contarle a quien quisiera oírle, y no solo al tribunal que le juzgó por colaboración con el nazismo, que él fue el único rector alemán de universidad que dimitió de su cargo, que él fue el único rector que prohibió colocar en su universidad el cartel de «judío».

El Morabet construye un espacio narrativo de significada tensión poética, transitado por la salmodia hipnótica de hondo compás verbal, donde la conversación íntima con la hija, aún no nacida, se convierte en un abisal atlas de sentimientos y recuerdos que la madre pretende legar, puros e hialinos, a su niña, alejándola de una familia que, durante años, la ha maltratado y vejado, llegando, incluso, a la violación física sistemática: “Mi familia es de esa clase de gente.

Leer El relámpago sobre el jazmín me ha hecho sentir ternura por la fragilidad de todo ser viviente, asombro por el misterio de la existencia, que no es sino un aprendizaje, una oportunidad para entender que no somos sino partículas de un todo, estrechamente conectadas y dependientes, polvo de estrellas.

La provocación de Fens no consiste simplemente en introducir lo sexual dentro del espacio de lo sagrado. Su gesto resulta más profundo: cuestiona la legitimidad de una frontera que durante siglos separó artificialmente cuerpo y espíritu, elaborando una poesía que oscila entre el “simbolismo carnal” y la “humedad sacra”, como un territorio donde la palabra combustiona entre lo erótico y lo místico.

En este mundo que va organizando se va aunando el espacio exterior y el interior de modo que ambos van evolucionando incluso a veces con un aire épico: “No tú empuñando el bronce/ en medio del invento de querernos”. Una lírica que indaga, que descubre, que mira constantemente de reojo, que se alía y se normaliza en la modestia de un tiempo presente, quinto año de carrera, “y te encontré a ti,/ muchacha de matrícula”.

Miles de recuerdos alumbran mi vivencia de este poeta amantísimo de la Naturaleza, el mejor que nunca dio la Alpujarra granadina. Pero a mí mismo se me hace imposible terminar sin la evocación de Églogas de Tiena: José Lupiáñez, Fernando de Villena, Juan Jesús León y Enrique Morón, que escogió el otoño, su estación predilecta. Y es que hay otro tema del que Morón es también inseparable. Lo llamaron amistad.

Tanto en la forma como en el fondo, el libro entronca con la tradición clásica. En el aspecto formal, por la utilización del soneto y de una abundancia de imágenes pertenecientes a la naturaleza, y en cuanto al fondo podemos decir que el amor o la ausencia de este, tema primordial (que no exclusivo) del libro, lo contempla y lo expresa la autora con tintes líricos de raíces en los cancioneros medievales, habida cuenta de que, en palabras de Manuel Gahete Jurado, en estos «la enamorada (…) reclama la presencia del amado, lo que asimismo ocurre en las jarchas andaluzas y en las cantigas de amigo gallegoportuguesas»[4].

Cuando Google Maps no responde, nos queda la poesía. Porque existen senderos que ningún algoritmo puede cartografiar. Y es entonces cuando las palabras, luminosas, fundantes, germinativas, alumbran con su luz silenciosa y nos recuerdan, casi sin advertirlo, el camino de vuelta a casa.

José Sarria destaca en “Ser caballo” una poesía de la insumisión, donde Malika El Assimi convierte la palabra en un acto de memoria, dignidad y resistencia frente a la injusticia.

Se trata de un libro que desde el título inicial nos lanza un claro mensaje: el cine, el indio que se rebela contra el opresor blanco, y el color rojo, como signo claro de esa imaginario progresista en el que él siempre se ha situado ideológicamente. Un hombre de su tiempo.

La edición que ha preparado García-Teresa insiste en aquellos textos en los que la enunciación del conflicto político, económico, social y ecológico por parte de un sujeto inmerso y afectado por ellos son la clave.

“Niña de luz y de luna,/ niña de sombra y de sol,/ sus ojos me dicen sí,/ su boca me dice no”. Un libro-álbum rico, generoso, de enorme caudal conceptual, con múltiples registros, diverso, cromático, armonioso y vital.

La paradoja es reveladora. El vacío deja de ser carencia para convertirse en posibilidad; la ausencia se transforma en conocimiento; lo oculto adquiere un hálito más intenso que lo visible. Nos encontramos ante una escritura que entiende que la plenitud humana no nace de la posesión, sino de la conciencia.

“Sobre María Zambrano” es, ante todo, una declaración de amor al legado de la escritora malagueña.





