La hondura luminosa de La mirada rasante, de Eva Molina Saavedra

La mirada rasante, de Eva Molina Saavedra, se inscribe en esa genealogía de poemarios que interrogan el sentido de la existencia desde la conciencia de su fragilidad, con una palabra que oscila entre la intimidad confesional y la universalidad de la experiencia. No es casual que uno de sus versos centrales afirme: “Nos inclinan las derrotas, andamos/ con la mirada rasante/ de quien no comprende/ porque su visión se ha fragmentado”. La metáfora del título revela así su clave: vivir es avanzar desde un horizonte bajo, rozando apenas lo real, conscientes de que el conocimiento es siempre parcial, fragmentario e insuficiente.
La dignidad de la palabra frente al abismo: El camino difícil, de Christos Koukis

Lo que está en juego en El camino difícil no es una poética, sino una posición ante el mundo, el poeta transmutado en hombre civil que, como los viejos profetas, señala la herida sin renunciar a asumir el dolor, sin entregarse a la desesperanza, antes bien haciendo de la palabra insurrección, defensa, protección y ternura frente a la herida y el derrumbe: “Tengo una misión: que la luz vuelva al poder/ […] porque la única resistencia en un mundo ciego es/ los grandes actos/ […] Tengo una misión: que la luz vuelva al poder/ al objeto natural de la vida, a los placeres renovables”.
SOMBRAS Y ESPERANZAS: LAS RUTAS TRANSITIVAS, DE JOSÉ MARÍA MOLINA CABALLERO ̶ Análisis y crítica literaria ̶

José María Molina Caballero deja testimonio en este espléndido libro de su propia posición ante la vida y el tiempo, fundamentalmente entendido como tempus fugit, pero sin olvidar su faceta como experiencia subjetiva.
“EN EL AIRE SUSPENDIDO”: EL VACÍO QUE NOS NOMBRA

La poética de Mireya Guzmán se inscribe en una tradición que podríamos vincular con María Victoria Atencia, especialmente en esa voluntad de desprenderse de apoyaturas externas, de referencias estables, para habitar una zona de suspensión donde lo esencial —como decía el Principito— permanece invisible. Como recuerda Atencia en su propia poética: “El poema es un salto al vacío.
CON EL POETA ROGER WOLFE

La escritura misma tiende así a pluralizarse y todo aquello que se asocia con «lo poético» se complejiza por la convocatoria productiva de códigos diversos, en una exploración verdaderamente integral, interdiscursiva e intermedial, según señala Mariano Domingo en cuadernos para la investigación de la literatura hispánica…
CON LA POETISA INMACULADA MENGÍBAR

Finalmente, las distintas figuraciones del amor están cruzadas por una mirada femenina sobre el sentimiento amoroso, revirtiendo así la imagen heteropatriarcal que arrastra la poesía amorosa que, de manera habitual, otorga a la mujer el rol de musa silente.
Sabores agridulces en La soledad que nos habita de Paloma Fernández Gomá

El mundo natural es representado como esencia de nuestro entorno: las golondrinas, los mirlos, el ruiseñor, los árboles, las olas, el océano, el sol… Lo mismo ocurre con los acontecimientos, como aquella navidad especial, “Navidad 2020”. La preocupación por el medio ambiente se hace presente en “Las vallas publicitarias”.
MÁGICO PODER

Mágico poder celebra la vigencia de la palabra como poder curativo. Celebremos, con este poemario, el coraje de mirar de frente al abismo y responder con belleza. Celebremos que, incluso en medio del derrumbe aún hay poetas -Vázquez Medel es uno de ellos- que siembran almendros y manzanos. Y que, aunque todo se desmorone, aún existe un resplandor que puede guiarnos: el de los poetas que, como Shelley intuía, “sin saberlo el mundo, lo sostienen”.
NOVIEMBRE PARA MORIR EN TUS BRAZOS

Sus versos desnudan, alumbran y “alhambran” una ciudad donde el aire misterioso y severo acaricia plazas y rasga tejados, dejando correr los vientos, mientras la envidia va por el Dauro para morir ahogada en un Genil helado.
MEMORIA DE LA BARBARIE: ARQUITECTURA DEL SILENCIO, DE ALICIA AZA

urge una reflexión acerca de la falta de humanidad («El hombre se vacía de sí mismo») mediante comportamientos impulsivos e irracionales («Vivimos en un mundo pasional,/matar, amar, orar; y siempre miedo») de «hombres sin bandera». Las figuras retóricas de la enumeración y del asíndeton con los verbos citados de significados intensos («matar, amar, orar») acentúan la emoción expresada.
